(OroyFinanzas.com) – En los últimos años se ha estado hablando mucho de una posible salida de Grecia de la zona euro, conocido con el término Grexit (Greece+Exit=Grexit). La primera vez que un analista de OroyFinanzas.com comentó esta idea a una amiga del mundo de la banca de inversión en 2009, ella le dijo que eso era imposible. Claramente los tiempos han cambiado, pero ¿cómo se ejecutaría una salida de Grecia del euro de forma legal? La posición legal es incierta porque una salida de la zona euro nunca se había contemplado como una opción. Pero el consenso de los analistas de la nueva mitología griega de crisis económicas parecen coincidir en estos puntos:
– Grecia no puede ser expulsada de la zona euro por una coalición de otros estados miembros de la zona euro.
– Grecia no puede ser expulsada de la zona euro por instutciones de la zona euro.
– Grecia no puede salir de la zona euro y seguir siendo miembro de la Unión Europea (UE), aunque este punto es discutido todavía.
– Grecia puede salir de la Unión Europea (UE) y por tanto salirse de la zona euro
– Grecia puede salir de la Unión Europea (UE), pero seguir utilizando el euro como moneda aunque ya no sea el emisor del euro de la misma forma que Montenegro y otros microestados en Europa lo utilizan. Panamá, por ejemplo, utiliza el dólar como moneda del país. La Unión Europea no podría hacer nada para prevenir esta opción de Grecia.
¿Si Grecia comete impago de su deuda significa que tiene que salir de la zona euro?
El default de Grecia no significa que tenga que salir del euro o la UE. Grecia podría hacer un default y seguir en el euro, pero habría consecuencias económicas y políticas.
La clave de todas estas opciones es qué pasaría si Grecia decide seguir utilizando el euro como moneda, aunque ya no forme parte de la zona euro.
¿Cuál es la diferencia entre un miembro de la zona euro y un usuario del euro?
La diferencia radica en que el resto de miembros de la zona euro, a través de sus bancos centrales nacionales miembros a su vez del Banco Central Europeo (BCE), seguirían definiendo la política monetaria del euro y Grecia como usuario ya no tendría mucha influencia sobre la oferta monetaria y como usuario tendría que ganar esos euros, pedirlos prestados o comprarlos de fuentes externas.
Pero incluso en la actualidad, el Banco Central de Grecia solo puede emitir la cantidad de euros que le permite el BCE y, por tanto, no es un emisor soberano de la misma forma que no los son los otros miembros de la zona euro. En este momento el banco central griego tiene congelada la cantidad de euros que puede emitir y en realidad Grecia solo puede conseguir euros vendiendo, prestando o comprándolos  en el mercado. Por lo que Grecia, como miembro de la zona euro, no tiene control sobre su oferta monetaria. Es decir, Grecia, al igual que el resto de países del euro, ya está utilizando una moneda extranjera como moneda doméstica.
El curioso caso de Bulgaria y la zona euro
De hecho Bulgaria, que no es un mimebro de la zona euro, pero que respalda su moneda local con reservas en euros, tiene acceso a pedir prestados euros al mismo precio al BCE que los miembros de la zona euro para protegerse de un contagio de la crisis griega. Normalmente éste es un privilegio reservado a miembros de la zona euro, pero ha sido retirado a Grecia y concedido a Bulgaria.
Grecia es una economía “dolarizada”(o “euroizada”) con una situación fiscal y comercial tan deficiente que no puede prestar, comprar o vender sus servicios para sus necesidades. Por lo tanto, es una crisis tipo cambiario de divisas.
¿Si ningún miembro de la zona euro es emisor del euro quién lo emite y controla?
El emisor del euro es el BCE. El BCE decide cuánto dinero puede crear cada uno de los miembros. Y de esta manera, el BCE decide la política monetaria de todos los países miembros de la zona euro supuestamente soberanos. Cabe recordar que el BCE es un organo supranacional no elegido por los votantes.
El problema del BCE es que no está dando liquidez a los bancos griegos para que no sean solventes, sino porque no quieren cambiar su política fiscal (su forma de financiarse y gestionar sus gastos). Si el BCE negara liquidez a los bancos griegos porque son insolventes sería razonable, pero la razón es por la política fiscal de Grecia, la cual es es una posición política que el BCE no debería tomar.
Por esas razones la salida de Grecia de la zona euro es inevitable y una cuestión de tiempo para cuando todos estén de acuerdo que ha llegado el momento de sacar a Grecia por los medios que hagan falta. La participación de Grecia en la zona euro ya se limitó cuando el BCE recortó la línea de crédito de emergencia de los bancos conocida como ELA.