lunes, 27 de julio de 2015

futuro del oro y los pronósticos para su precio

Un "grande" deambula y busca nuevo rumbo: futuro del oro y los pronósticos para su precio
21-08-2013 Su cotización se desplomó en 2013 más del 20% y se encuentra en torno a los u$s1.330, una cifra muy lejana al récord de casi u$s2.000 alcanzados en julio de 2011 ¿Qué valor puede llegar a registrar en el mediano plazo? La diferencia para los certificados y el metal físico. La opinión de los expertos

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En lo que va del año, el precio de la onza de oro se desplomó más del 20% y actualmente cotiza en torno a los u$s1.330. Esta cifra luce bastante exigua si se la compara con el récord de casi u$s2.000 registrado en julio de 2011 o con los u$s1.600 de principios de año.
Pese a ello, el dorado metal muestra que ha tenido una recuperación si se tiene en cuenta que, a fines de julio, se negociaba cerca de los u$s1.200. En menos de un mes, repuntó alrededor del 10% tal como puede apreciarse en el siguiente gráfico:
"La referida caída del 20% en su precio es inconsistente con la situación que debiera darse según la oferta y la demanda", resume un reporte elaborado por el Scotiabank.
De acuerdo con la entidad, esta "anomalía" podría impactar fuertemente en su cotización en los próximos meses.

Factores clave
En este contexto, existen diversos elementos que juegan en la determinación de su valor y despiertan el interés de los analistas, si bien no están todos necesariamente relacionados entre sí.
Un primer aspecto a considerar tiene que ver con que, a lo largo del período de corrección, los inversores han venido demostrando una desconfianza cada vez mayor hacia el oro-papel. No así a la tenencia física, que mostró una preferencia creciente.
Lo que sucede, es que dichos inversores consideran que los títulos no están respaldados por este metal en un 100% y temen que carezcan de suficiente respaldo. Incluso, sospechan que en caso de querer convertirlos en lingotes tendrían serios problemas para lograr tal objetivo.
En este sentido, varios hechos sirven para graficar el crecimiento de la demanda del oro físico frente a la de los certificados:

Desde abril, los retiros de lingotes de las cámaras de custodia del mayor mercado del mundo, el Comex, crecieron en forma exponencial.
{noticias-relacionadas}Estas operaciones fueron lideradas por el JP Morgan que, en junio de 2011, poseía unas 3 millones de onzas y hoy dispone tan sólo de unas cuatrocientas mil.
Según el Scotiabank, la caída de los inventarios físicos ya se acerca al 40%, incluyendo las reservas que pertenecen a los clientes y el inventario que se utiliza para hacer transacciones.
En línea con este punto, el banco ABN Amro aseguró que ofreció comprar el oro físico a sus clientes, pagándoles el precio de mercado, lo cual evidencia de la escasez global.
Según expertos del sector, los inventarios "virtuales" que existen -sumando los activos financieros, contratos futuros y otros papeles- serían unas 100 veces superiores al stock total existente de este metal físico.
Por otra parte, vale mencionar otro indicador: el alto crecimiento, del orden del 150%, de las tenencias de oro en posiciones de corto plazo no comerciales. Este factor es clave para explicar la evolución que ha seguido su cotización.
A ello se suma que, en distintas plazas del sudeste asiático como Shanghai, Hong Kong o Singapur, están comenzando a operar mercados en los que se negocian directamente metales en forma física.
En tanto, los especialistas del sector bancario destacan el hecho de que el precio a futuro en las principales plazas del mundo está por debajo del "spot". Esto significa que los inversores prefieren comprar hoy en vez de hacerlo en los próximos meses, antes de que suceda una eventual suba de su cotización.
El reporte de Scotiabank consigna que si bien no existe una conexión directa entre todos estos factores, el actual contexto pone de manifiesto que hay una situación "muy extraña" en el mercado de este metal y que ello podría causar "rebotes en su precio".
En función de estos datos y el presente escenario, los analistas consultados por iProfesional señalan que su cotización está en condiciones de volver a repuntar, desde el precio deprimido que muestra hoy día.
No obstante, las opiniones de analistas no son todas coincidentes respecto de lo que pueda ocurrir en los próximos meses.
¿Qué pronostican los expertos para el dorado metal?
De acuerdo con un informe de la consultora Inteligo SAB, el oro cerrará el año en u$s1.380 por onza.
Entre los optimistas se destacan los analistas de Deutsche Bank, para quienes la mayor parte de la corrección bajista en su valor ya se ha producido y señalan que el metal tiene fuertes chances de recuperar posiciones en cuanto a precios.
En este sentido, Dionisio Corneille, director de la Sociedad de Bolsa que lleva su nombre, sostiene: "Particularmente, me parece que llegó a un piso y que, desde el punto de vista técnico, estaría en condiciones de continuar con su incipiente proceso de suba".
"Su precio tiene todo para mejorar ya que, en los últimos meses, hubo muchas ventas por grandes montos. Por lo tanto, como dice el famoso refrán, es hora de comprar", afirma Corneille.
En la vereda de enfrente se encuentran aquellos no tan optimistas como Goldman Sachs y Credit Suisse, cuyos expertos creen que, en lugar de experimentar una recuperación, retrocederá y se ubicará en u$s1.050 y u$s1.150, respectivamente, para finales de este año.
En igual dirección, el famoso economista Nouriel Roubini apuesta a que la onza caerá a u$s1.000 en no mucho tiempo, lo cual supondría que bajaría a la mitad del máximo valor histórico alcanzado.
El mercado localEn diálogo con iProfesional, Carlos Leiza, gerente de Crédito Pignoraticio y Ventas del Banco Ciudad, afirma que la entidad es la única que ofrece oro físico nacional.
El resto de los bancos negociaron el importado hasta el cepo cambiario, ya que al metal le fueron aplicadas las mismas restricciones que tienen las operaciones en moneda extranjera.
Sobre la situación actual del mercado Leiza sostiene que, en los últimos meses, ante el derrumbe de las cotizaciones la venta cayó con fuerza, ya que pasó de 2 kilos por día a sólo 400 gramos.
"Este poco interés de la demanda es llamativo debido a que el precio de la onza está bajo, lo cual convierte al metal en una oportunidad interesante", comenta.
Para comprarlo en el Banco, el ahorrista sólo necesita presentar su DNI.
"Si sus adquisiciones superan el equivalente a los $30.000 mensuales, la persona deberá demostrar el origen de los fondos", agrega el gerente del Ciudad.
Para Octavio Bernardez, operador de futuros de Balanz Capital, "como instrumento financiero el oro es un producto más".
"En tal sentido, en el mercado local existe la opción de realizar contratos de futuro, a través de los cuales se fija un precio determinado a cierto plazo", explica.
Cabe mencionar que un contrato de futuro es un acuerdo que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número determinado de bienes o valores en una fecha preestablecida, y con un precio fijado de antemano.
Efecto sobre los balances de las compañías
La caída en la cotización no es gratuita para los estados de resultados de las mineras, cuya estructura de costos no puede ser cubierta por el precio del mercado.
Por ello, se buscan diversos mecanismos para cubrirse frente a los vaivenes en su valor como, por ejemplo, con la venta a crédito o mediante un contrato de futuros, también llamado hedging.
De esta manera, las compañías del sector buscan asegurar el precio al que van a vender su mercancía, para lo cual pactan con la industria la comercialización del mineral en cierto importe y cantidad.
En este contexto, desde Barclays, Martyn Whitehead, concluyó: "Estamos viendo más cobertura auténtica en oro de la que hemos tenido durante bastante tiempo".

Los precios de estos contratos rondan los u$s1.400 la onza, siendo este nivel una referencia a seguir por el mercado.