miércoles, 6 de enero de 2016

La dieta que siguió Adele para transformar su cuerpo

La dieta que siguió Adele para transformar su cuerpo



La cantante Adele Laurie Blue Adkins -conocida artísticamente por su primer nombre- ha conquistado el mundo musical. Nacida en Inglaterra hace 27 años, logró darle un salto a su carrera en 2008, cuando lanzó su primer disco y pudo darse a conocer en Estados Unidos luego de una inolvidable actuación en Saturday Night Live.
Sin embargo, su estado físico siempre estuvo en el foco de las críticas en los primeros años de carrera, así como su adicción al tabaco. Es por eso que Adele decidió tomar un rumbo diferente en su vida y cambió por completo sus hábitos de alimentación: bajó 68 kilos en menos de dos años, tras dejar las gaseosas, carnes, dulces y alimentos procesados. "Comencé a sentirme cada vez mejor, tanto física como anímicamente", declaró Adele a la revista People.
Para lograr este cambio de imagen se sometió a una dieta a base de verduras, hidratos de carbono, frutas, almendras, lácteos, legumbres y batidos. Además, incluyó semillas de lino, chía y sésamo para bajar el colesterol y disminuir la grasa corporal.
Uno de sus grandes secretos fue eliminar el azúcar de su vida. "Solía beber diez tazas de té al día con dos cucharadas de azúcar por lo que en total, sumaba 20 porciones al día. Ahora no lo bebo y tengo más energía que nunca", comentó al diario The Sun.
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido recomienda que los adultos no consuman más de 30 gramos de azúcares añadidos al día, lo que equivale a siete cucharadas chicas.
Su rutina
Por la mañana, Adele suele desayunar un café con leche de soja, frutas, queso fino y aceite de coco. A media mañana, algún snack para no llegar tan hambrienta al almuerzo. Almendras, gelatina o barra de cereales son algunos ejemplos. Al mediodía, un omelette, arroz, lechuga, tomate y otras hortalizas. En la cena, un batido de leche con cereales o un yogur natural.
Su novio Simon Konecki también la acompaña en su rutina saludable de alimentación y por esta razón le fue más fácil adaptarse a ese nuevo estilo de vida. "Perdimos peso juntos y eso fue beneficioso. Transitar ese camino con alguien lo hizo más fácil", confesó en una entrevista en la revista Rolling Stone.
Para complementar el plan, la cantante inglesa se sometió a un riguroso plan de pilates y un tratamiento hipnótico para calmar la ansiedad cuando suprimió el cigarrillo. Además de realizar este ejercicio, continúa entrenando tres veces por semana con un personal trainer donde sigue una rutina física exigente.
Y agregó: "No estoy deseando ir al gimnasio. No lo disfruto. Me gusta levantar pesas. Pero no me gusta mirarme en el espejo mientras lo hago. Nunca he querido parecerme a las modelos de las portadas de las revistas. Represento a la mayoría de las mujeres y estoy muy orgullosa de ello. Si decidí cambiar mi cuerpo fue estrictamente por cuestiones de salud", explicó Adele.