sábado, 7 de mayo de 2016

¿Qué significa estar bien? POR SARKIS ARSLANIAN BEYLOUNE

¿Qué significa estar bien? POR SARKIS ARSLANIAN BEYLOUNE 

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Image caption ¿Es está una imagen que ilustra el "bienestar"?
Esta foto que ves arriba es una de las pocas de este estilo que aparecieron al buscar "sentirse bien" o "bienestar" o "saludable" en el banco de imágenes que usamos en BBC Mundo.
La gran mayoría eran parecidas a ésta:
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Image caption ¿O te parece que ésta ilustra mejor lo que es estar bien?
Dice mucho de la sociedad actual en el primer mundo occidental y parte del 'mundo en desarrollo', en la que cuidar el cuerpo es un culto y en la que, aunque te sientas bien y no estés enfermo, parece que no estás sano si no haces ejercicio o comes como indican las autoridades.
Si pudiéramos hacer la misma búsqueda en algún siglo pasado, es muy posible que las imágenes fueran algo distintas.
Las nociones de bienestar y enfermedad cambian con el tiempo, así como con la geografía y la cultura, además de la influencia de los sistemas de salud, las creencias religiosas y los valores culturales.
La atención a la salud es el mayor obstáculo para la vida"
Platón
GETTY

Vivir con el dolor

Los cambios en los conceptos a veces son rápidos: varios de los niños a los que nuestros abuelos calificaban de "traviesos" o "necios", hoy en día tienen trastorno de déficit de atención o hiperactividad.
Lo mismo ocurre con las enfermedades físicas, aunque a veces toma más tiempo.
Los célebres diarios del británico Samuel Pepys, tan detallados que pintan un retrato íntimo de la sociedad en la que vivía en el siglo XVII, relatan cómo sentía dolores constantemente, pues sufría de cálculos en la vejiga y el riñón, además de otras dolencias.
No obstante, rara vez iba al doctor. Sus males eran algo con lo que tenía que aprender a vivir, no algo que debía ser curado.
Estar "bien" en ese entonces significaba ser capaz de seguir con el trabajo y otras actividades diarias.
Como señala el Museo de Ciencia de Londres en su exploración de la historia de la medicina, en el pasado la presencia de dolor físico, así fuera contínuo y severo, a menudo era sencillamente parte de la realidad cotidiana.
Me estoy muriendo con la ayuda de demasiados médicos"
Alejandro el Grande
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No todas las gripes son iguales

Una periodista de la BBC solía decir que la gripa que les da a quienes trabajan independientemente es distinta a la de los empleados con contrato: la de los últimos, como las de los hombres, es más fuerte e incapacitante.
Y es que, aunque la medicina ha cambiado significativamente desde la época de Pepys, sigue habiendo un factor que determina cuándo estamos enfermos: el costo.
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Image caption Quien trabaja independientemente, si no entrega, no le pagan, así que el malestar tiene que ser intenso para quedarse en cama.
A pesar de que más y más gente tiene seguro médico y de que cada vez más gobiernos entienden la necesidad de la cobertura universal de salud para la población, quienes no gozan de ese beneficio o sufren de algo que la póliza no cubre, pueden quedar en la situación de no poder darse el lujo de enfermarse.
En ese sentido, los siglos desde que Pepys escribió sus diarios no han pasado: el trabajo continúa mientras que el cuerpo y la mente lo permita.
La diferencia es que en la actualidad, los médicos saben que eso a menudo complica los problemas de salud existentes, y los economistas entienden que eso no es conveniente.
Pero aún más grave es que, desafortunadamente, hay quienes ni siquiera entran en esta esfera: los millones que no gozan de lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró como un derecho, el de "toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia".
Lejos de imaginarse que supuestamente eso es lo que podrían reclamar, ni siquiera se pueden preguntar si pueden darse el lujo de enfermarse pues no tienen acceso a servicios sanitarios. En esa situación, estar "bien" es otra cosa.

De discapacitados a grupo cultural

No es sólo el tiempo y el dinero lo que transforma el concepto del bienestar.
Un ejemplo es cómo la experiencia de ser sordo se ha ido modificando con cambios en los valores culturales y el conocimiento médico, como resalta el Museo de Ciencia de Londres.
En el mundo romano y hebreo, los sordos no tenían los mismos derechos pues se creía que eran incapaces de desarrollarse intelectualmente.
No fue sino hasta el siglo XVII que se empezaron a tomar en serio los lenguajes de signos y las ideas sobre la educación de quienes no contaban con el sentido del oído.
Al final, los sordos dejaron de vivir aislados y empezaron a formar comunidades muy unidas.
Hoy en día, muchos se identifican como un grupo cultural, se enorgullecen de la expresividad de los lenguajes de signos, y se discute si la sordera debe seguir considerándose una discapacidad.
El arte de la medicina consiste en divertir al paciente mientras la naturaleza cura su enfermedad"
Voltaire

Salud definida

Definitivamente, parece que estar "bien" no depende únicamente de cómo funciona el cuerpo, sino que es también una consecuencia de la sociedad en la que vivimos.
Y la nuestra, desde el 7 de abril de 1948, tiene su definición clara de "salud":
Salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, no meramente la ausencia de afecciones o enfermedades"
Organización Mundial de la Salud
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Esas palabras buscaban cambiar el concepto que predominaba en ese entonces de que la salud era la ausencia de patología.
No obstante, varios expertos opinan que la descripción de la OMS es obsoleta pues, como condenó un editorial de la revista The Lancet, "no sirve en una era marcada por una nueva comprensión de la enfermedad a nivel molecular, individual y social".
Apuntan además que:
  • La salud humana no se puede separar de la salud del total de la biodiversidad del planeta
  • El bienestar del ser humano depende de la salud del medioambiente.
Con tantos elementos en juego, los obstáculos para poder estar así sea un poquito "bien" parecen tan enormes y complejos que serían imposibles de superar.
La propuesta de la prestigiosa publicación médica para tratar de trascender las complejidades de la enfermedad es plantearse una misión más sencilla y práctica para la medicina moderna.
Para ello, encuentran inspiración en el libro "Lo normal y lo patológico" de 1943, escrito por el médico francés Georges Canguilhem, quien rechaza la idea de que existen estados normales o anormales de salud.
Para Canguilhem, la salud es la habilidad de adaptarse al entorno. Varía en cada caso y depende de las circunstancias.
Además, no es algo que define el doctor, sino la persona, según sus necesidades funcionales.
Eso significaría que serías tú, no la sociedad ni el doctor quién decide si estás bien o no.